Descendiente de una familia argentino-uruguaya de larga permanencia en la región, Horacio Silvestre Quiroga Forteza nació en Salto el 31 de diciembre de 1878.

Inició su actividad literaria en su ciudad, donde participó de la revista Gil Blás y fundó la Revista del Salto (1899-1900), junto a un grupo con el que mantendría contacto posterior en Montevideo (Asdrúbal y José María Delgado, Federico Ferrando, José María Fernández Saldaña y otros). En 1901 se traslada a Montevideo con la finalidad de tomar un barco rumbo a París, donde permanece apenas un par de meses sin haber alcanzado la esperada consagración. Al regreso, habiendo quemado gran parte de su herencia, se radica en Montevideo y pronto publica Los arrecifes de coral, libro de poemas y relatos breves que se convierte en una de las primeras piezas de la nueva estética, aún no denominada “modernista” por la crítica, que provoca varias reacciones polémicas, algunas públicas (como el rechazo de Washintong Pedro Bermúdez), otras privadas (como las cartas lapidarias que envía Julio Herrera y Reissig a Edmundo Montagne, poeta uruguayo radicado en Buenos Aires). Con la fundación del Consistorio del Gay Saber junto a varios de sus amigos originarios de Salto, Quiroga era una presencia fuerte de la nueva estética que se abría paso. Este cenáculo bohemio funcionó en una pieza de pensión en la Ciudad vieja, en la que llegaron a recibir a Leopoldo Lugones y hasta grabaron unos cilindros fonográficos en la voz del poeta argentino recitando los entonces inéditos sonetos de Los crepúsculos del jardín. Pero todo se cortó cuando, de manera accidental, Quiroga dio muerte a su amigo Federico Ferrando, en vísperas de que este se batiera a duelo con Guzmán Papini y Zás a raíz de un diferendo público sobre cuestiones literarias y personales. (Véase el texto completo del intercambio en Polémicas literarias del Novecientos. Montevideo, Banda Oriental, 2000). A consecuencia de este episodio, Quiroga se radicó en Argentina hasta el final de su vida.

A poco de llegar a Buenos Aires varios acontecimientos cambiaron el curso de su vida y su obra: por su vinculación con Lugones consiguió un puesto en la enseñanza, donde tendría como alumna a su primera mujer (Ana María Cirés, madre de sus dos primeros hijos, Eglé y Darío); al tiempo que se instalaba en la capital argentina comenzaban a prosperar las revistas de actualidades, en las que colaboró siempre y desde las que no sólo reformuló su escritura sino que, sobre todo, se reinventó como cuentista y hasta podría decirse que recreó el género cuento en lengua española. Primero escribió para El Gladiadory, a partir de noviembre de 1905, dio a conocer cuentos, artículos y novelas en folletín para Caras y Caretas; posteriormente El Hogar, Plus Ultra, P.B.T. y Fray Mocho, entre otras, difundieron otros cuentos de su autoría. Casi todos sus relatos fueron creados para estos medios y con la finalidad expresa de convertirse en escritor profesional. Sólo cuando tuvo oportunidad reunió en libro sus historias, en general por iniciativa de sus amigos o admiradores, como Manuel Gálvez quien editóCuentos de amor de locura y de muerte (1917). El crimen del otro (1905) es el primer libro en el que se advierte la dedicación plena a la forma cuento y los resabios de la fuerte incidencia de Edgar Allan Poe en su poética. Simultáneamente, probó suerte en la novela corta con Historia de un amor turbio(1908) y el cuento largo “Los perseguidos” (1908), en los que se percibe su acercamiento a la literatura de Dostoievski, tal vez el primer escritor latinoamericano en haber leído al gran novelista ruso, como el propio Quiroga se jactó en su madurez en correspondencia con Fernández Saldaña.

La activa colaboración en revistas de actualidades reformó su línea de trabajo estético. Cuentos como “La insolación”, “El mármol inútil” o “A la deriva” buscan ambientes chaqueños o misioneros, territorios simbólicamente vírgenes para la literatura rioplatense, desde una estrategia que combina el realismo con su cuestionamiento; otros, como “Miss Dorothy Phillips, mi esposa” (publicado en la novedosa experiencia editorial de los folletines que se empezaron a vender independientemente en quioscos en las ciudades de la región) o “El espectro”, apelan a una atmósfera urbana. Entre esos dos caminos –con piezas intermedias como Cuentos de la selva para los niños, 1917, uno de los primeros libros de cuentos pensado para el consumo infantil– circulará su obra. Alrededor de 1930 comenzará a probar suerte con un tipo de texto en el que alterne las observaciones naturalistas o la descripción de la vida de los animales con su recreación narrativa. En buena medida, esta última opción se hizo posible no sólo por una maduración artística sino por la experiencia que, desde 1919, vivió en San Ignacio (Misiones), ya casado con Ana María Cirés, donde había comprado 185 hectáreas de selva virgen. Tras el suicidio de su esposa, en 1915, se cierra otra etapa de la vida de Quiroga, quien regresa a Buenos Aires con sus dos hijos.

En 1927 se casa con María Helena Bravo, una hermosa mujer un cuarto de siglo menor que él, con quien tiene una hija, a quien dan el nombre de la madre. En la capital argentina Quiroga vuelve a alternar en cenáculos literarios y concurre asiduamente al cine y ejerce la crítica de este nuevo arte en Caras y Caretas y Atlántida. Colabora, también, para diarios porteños de gran tirada, como Crítica y La Nación. En 1932 vuelve a Misiones, donde ordena su último volumen de cuentos, Más Allá (1935, prologado por Alberto Zum Felde) y planea un libro de naturaleza autobiográfica, que de algún modo ensaya en su fructífera correspondencia con Ezequiel Martínez Estrada. En 1936 se separa de María Helena Bravo, quien se traslada a Buenos Aires con la hija del matrimonio. Solo en medio de la selva, con la compañía de su peón Isidoro Escalera, Quiroga enferma de cáncer, aunque él conocerá la gravedad de su dolencia cuando llegue a Buenos Aires. Poco antes, el gobierno uruguayo de facto, que presidía el Dr. Gabriel Terra, lo destituye de un cargo diplomático que había obtenido en la década del diez bajo la influencia del entonces Presidente Baltasar Brum, quien se había suicidado como protesta por el Golpe de Estado del 31 de marzo de 1933. Tan terribles circunstancias personales y colectivas (que se suman a la cadena de desgracias que lo persiguieron desde niño, con el suicidio de su padre, luego de su padrastro y otros hechos análogos ya señalados), ensombrecen sus últimos días. Vuelve, entonces, a Buenos Aires, con la esperanza de hacer un tratamiento que le permita sanar. Una vez que sabe que su enfermedad no tiene cura, internado en el Hospital de Clínicas de la Av. Córdoba, consigue cianuro y se lo inyecta por vía intravenosa el 19 de febrero 1937. Muere en el acto. El hecho conmueve el campo intelectual de los dos lados del Río de la Plata. Por oficio de su amigo el escritor Enrique Amorim, sus restos son trasladados a Uruguay, donde se les da sepultura en Salto, después de una serie de homenajes en Montevideo.

BIBLIOGRAFÍA:

Los arrecifes de coral (narrativa), Montevideo, El Siglo Ilustrado, 1901.

El crimen del otro (narrativa), Buenos Aires, Emilio Spinelli Ed., 1904.

Los perseguidos (narrativa), Buenos Aires, Arnaldo Moen y Hno., 1905.

Historia de un amor turbio (narrativa), Buenos Aires, Arnaldo Moen y Hno., 1908. [En el mismo año aparecen dos ediciones, una lleva como título Los perseguidos, relato que completa el volumen Cuentos de amor de locura y de muerte (narrativa), Buenos Aires, Sociedad Cooperativa Editorial Ltda. “Buenos Aires”, 1917 [La lª edición incluye dieciocho cuentos, tres de los cuales fueron suprimidos a partir de la 3ª edición Calm-Babel, Buenos Aires-Madrid s/f.]

Cuentos de la selva (cuentos para niños), Buenos Aires, Soc. Coop. Ed. Ltda. “Buenos Aires”, Agencia Gral. de Librería y Publicaciones, 1918.

El salvaje (narrativa), Buenos Aires, Soc. Coop. Ld. Ltda. “Buenos Aires”, 1920.

Las sacrificadas (teatro), Buenos Aires, Soc. Coop. Ed. Ltda. “Buenos Aires”, 1920.

Anaconda (narrativa), Buenos Aires, Agencia Gral. de Librería y Publicaciones, 1921. [Esta lª edición incluye diecinueve cuentos. En la 2ª edición -Babel, Buenos Aires, s/f.-, se lee: “De esta edición de ‘Anaconda’ el autor ha suprimido algunos cuentos para darle mayor unidad”. Los suprimidos son nueve]

El desierto (narrativa), Buenos Aires, Ed. Babel, 1924.

Los desterrados (narrativa), Buenos Aires, Babel, 1926.

Pasado amor (narrativa), Buenos Aires, Babel, 1929.

Suelo natal (narrativa), Buenos Aires, F. Crespillo Ed., 1931 [Libro de lectura para escolares de 4º grado, preparado en colaboración con el maestro argentino Leonardo Glusberg. Lo integran, casi en su totalidad, fragmentos o refundiciones de crónicas y artículos del propio Quiroga]

Más allá (narrativa), Buenos Aires-Montevideo, Sociedad Amigos del Libro Rioplatense, 1935.

Diario, artículos y correspondencia. Introducción y notas de Emir Rodríguez Monegal. En Revista I.N.I.A.L., Montevideo, año 1, Nº 1, 1949, Págs. 47-185. [Incluye: el Diario de viaje, composiciones juveniles, primeras publicaciones, artículos tomados de Revista de Salto y correspondencia desde París]

Cartas inéditas de H.Q., Montevideo, I.N.I.A.L, 1959 [Incluye cartas a Asdrúbal Delgado (34 piezas), Julio E. Payró (18) y a Ezequiel Martínez Estrada (40). Con prólogo y notas de Arturo Sergio Visca]

Cartas inéditas de H.Q. Tomo II, Montevideo, I.N.I.A.L., 1959 [Incluye cartas a Alberto J. Brignole (1 pieza), a José Mª Delgado (37) y a José Mª Fernández Saldaña (88). Con prólogo de Mercedes Ramírez de Rossiello. Ordenación y notas de Roberto Ibáñez]
H.Q. y el cine, En Fuentes (Órgano del Inst. Nac. de Investigaciones y Archivos Literarios), Ano 1, Nº 1, Montevideo, agosto de 1961 [Incluye “La jangada” -bosquejo de film- y veintiocho crónicas sobre cine publicadas en Caras y Caretas y Atlántida. Con noticia previa de Arturo Sergio Visca]

Novelas cortas Tomo I (1908-1910) (narrativa), en Obras inéditas y desconocidas, Montevideo, Arca, 1967 [Prólogo de Noé Jitrik y notas de Jorge Ruffinelli]

Novelas cortas Tomo II (1911-1913) (narrativa), en Obras inéditas y desconocidas, Montevideo, Arca, 1967 [Notas de Jorge Ruffinelli]

De la vida de nuestros animales (narrativa), en Obras inéditas y desconocidas, Montevideo, Arca, 1967 [Prólogo de Mercedes Ramírez de Rossiello y notas de Jorge Ruffinelli]
Cuentos. Tomo IV (1905-1910) (narrativa), en Obras inéditas y desconocidas, Montevideo, Arca, 1968 [Prólogo de Ángel Rama y notas de Jorge Ruffinelli]

Cuentos. Tomo V (1910-1935) (narrativa) en Obras inéditas y desconocidas, Montevideo, Arca, 1968 [Notas de Jorge Ruffinelli]

La vida en Misiones. Tomo VI (narrativa), en Obras inéditas y desconocidas, Montevideo, Arca, 1969 [Prólogo y notas de Jorge Ruffinelli]

Archivo del Gay Saber, en Revista de la Biblioteca Nacional Nº 2, Montevideo, mayo de 1969 [Cuarenta y ocho composiciones en prosa y en verso, identificadas con los títulos de las jerarquías consistoriales por el propio Quiroga autor de la copia dactilográfica; siete pertenecen a éste. Con presentación de Arturo Sergio Visca]
Sobre literatura. Tomo VII (narrativa), en Obras inéditas y desconocidas, Montevideo, Arca, 1970 [Incluye artículos. Con prólogo de Roberto Ibáñez y notas de J. Ruffinelli]

Cartas Inéditas y evocación de Quiroga por César Tiempo, Montevideo, Biblioteca Nacional, 1970 [Incluye evocación y treinta y tres cartas de H.Q. a César Tiempo. Con presentación y notas de Arturo Sergio Visca]

El mundo ideal de Horacio Quiroga y cartas inéditas de Quiroga a Isidoro Escalera, Posadas, Centro de Investigación y Promoción Científico Cultural, 1971 [Incluye dieciséis cartas dirigidas por Quiroga a su fiel peón Isidoro Escalera. Con prólogo y estudio preliminar de Antonio Hernán Rodríguez]

Del epistolario de Horacio Quiroga, en Revista Biblioteca Nacional Nº 5, Montevideo, mayo de 1972 [Incluye cartas de Quiroga a José Mª Fernández Saldaña (2), a Leopoldo Lugones (1) y, de Eustasio Rivera (1) y Francis de Miomandre (1) a Quiroga. Con presentación y notas de A.S. Visca]

Época modernista. Tomo VIII (narrativa), en Obras inéditas y desconocidas, Montevideo, Arca, 1973 [Incluye artículos. Con prólogo de Arturo Sergio Visca y notas de Jorge Ruffinelli]

Cartas inéditas de Horacio Quiroga, en Revista Biblioteca Nacional Nº 18, Montevideo, 1978 [Incluye treinta y ocho cartas dirigidas a Luis Pardo. Con presentación de A.S. Visca]

Horacio Quiroga. Todos los cuentos, Madrid, ALLCA XX/Unesco/Fondo de Cultura Económica de España, 1993.

Los “trucs” del perfecto cuentista y otros escritos, Buenos Aires, Alianza, 1993 [Reedita casi todos los textos de “Sobre literatura” e incorpora nueve artículos dispersos en publicaciones periódicas argentinas. Selección, prólogo y notas de Beatríz Colombi y Danilo Alberto-Vergara]

La selva y la ciudad, Montevideo, Academia Uruguaya de Letras/Editores Asociados, 1994 [Reúne textos dispersos, así como artículos inéditos en libro. Selección y prólogo de Leonardo Garet]

Lo que no puede decirse y otros textos, Montevideo, Banda Oriental, 1994 [Reúne artículos inéditos, junto a otros ya divulgados]

“Biografías ejemplares”, en Horacio Quiroga. El escritor y el mito. Pablo Rocca, Montevideo, Banda Oriental, 1996 [Selección y prólogo de Pablo Rocca] (Otra edición: Universidad de Misiones, 1998)

Arte y lenguaje del cine, Buenos Aires, Losada, 1997 [Reúne sesenta y ocho notas sobre cine y una entrevista en La Nación de Buenos Aires, 1929]

Cuentos completos, de Horacio Quiroga. Buenos Aires, Losada, vol. II, 2003. (Plan general de la obra: Jorge Lafforgue. Coeditores: Jorge Lafforgue y Pablo Rocca. Prólogo de Pablo Rocca). [Este volumen incluye el cuento “Un hecho desnudo”, pp. 532-537, nunca recogido en libro].


Correspondencia y Diario de Horacio Quiroga. Buenos Aires, Losada, 2007. (Edición y notas de Jorge Lafforgue y Pablo Rocca. Presentación de Jorge Lafforgue). [Incluye cartas publicadas a lo largo de medio siglo en diversas revistas de José E. Rivera y Francis de Miomandre a Horacio Quiroga, y varias decenas de destinadas por este a Alberto Lasplaces, José Enrique Rodó, José M. Fernández Saldaña, Leopoldo Lugones, Enrique Amorim, Carlos María Princivalle, César Miranda, José Pereira Rodríguez, Luis Pardo, Fernán Silva Valdés, Liborio Justo, Monteiro Lobato y otros corresponsales. Recoge las publicadas en los volúmenes y folletos anteriormente mencionadas, otras que estaban dispersas y algunas inéditas].


Cartas de una hermandad. Buenos Aires, Emecé, 2009. (Edición y notas de Horacio Tarcus). [Incluye cartas a diversos corresponsales, ya éditas, y otras inéditas hasta entonces, sobre todo las que remitiera al autor Samuel Glusberg].

La miscelánea Horacio Quiroga está compuesta por fotocopias de las primeras ediciones en prensa de cuentos y artículos del autor, así como de todas las primeras ediciones en libro del autor, así como de algunas reediciones. Otros materiales impresos de cierto valor la componen. Se encuentra en proceso de catalogación.

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