El rector Roberto Markarian dijo este miércoles 7 que más allá de las opiniones que el Poder Ejecutivo y el Parlamento tengan, el presupuesto universitario debe elaborarse con autonomía «no solo en el sentido legal, sino en el modo de pensarse a sí mismo con libertad y criterios propios».

Markarian encabezó este mediodía la presentación de la solicitud presupuestal de Rendición de Cuentas (RC) 2016 de la Universidad de la República (Udelar), junto al prorrector de Gestión, Gustavo Giachetto, la directora del Hospital de Clínicas (HC), Graciela Ubach, representantes de los tres órdenes universitarios —Mateo Cattivelli (estudiantes), Rodney Colina (docentes), y Luis Oliver (egresados)—, y el secretario general de la Agremiación Federal de Funcionarios de la Udelar (AFFUR), Daniel Olivera.

Con base en las metas del 6 % para la educación pública y el 1 % para la inversión en I+D al final del quinquenio, la Udelar reitera su solicitud ajustándola a la baja en función de que el crecimiento del PBI para 2015-2019 ha sido menor al previsto originalmente. En este marco, la Udelar solicita un incremento de su partida presupuestal de 4.477 millones de pesos para 2018 y de 3.582 millones de pesos para 2019, lo que totaliza 8.059 millones de pesos (a precios de 2017) en dos años. Por otra parte, la Udelar solicita 628,7 millones de pesos a precios de 2017 para la atención a la salud del HC. Esta cifra incluye el equivalente a 11 millones de dólares para financiar una fase de las obras previstas en el proyecto de refuncionalización de la planta edilicia del Hospital Universitario.

«Querríamos crecer a un ritmo más acelerado»

Ante prorrectores, decanos, directores, funcionarios, periodistas y representantes del cogobierno, el rector repasó cada uno de los objetivos estratégicos de la institución. Respecto de la necesidad de responder a «la demanda creciente en educación superior en todo el país, promoviendo la equidad social y geográfica, la formación humanística y el pensamiento crítico», Markarian recordó que en 2016 la oferta académica de la Udelar incluyó 96 carreras de grado, 45 carreras técnicas y tecnológicas, 11 títulos intermedios, cuatro preuniversitarios y 287 carreras de posgrado. El rector también mencionó que al no haber fondos nuevos el crecimiento es más lento. «Querríamos crecer a un ritmo más acelerado, construir más edificios por ejemplo para investigación, pero no hemos podido por no disponer de dinero fresco». Dijo que los egresos crecen más que los ingresos, y que en 2016 se duplicaron con respecto al año 2000.

En relación con el segundo objetivo —«impulsar la investigación científica, tecnológica y artística y toda forma de actividad creativa, estimulando su calidad, excelencia y su vinculación con la sociedad»—, informó que actualmente el 11 % de los docentes tienen Dedicación Total, y que en 2015 hubo 1.450 egresos de posgrado. Al mismo tiempo existen 54 Polos de Desarrollo Universitario y 67 % de los investigadores del Sistema Nacional de Investigadores (SNI) son docentes de la Udelar. También lo son casi el 70 % de las publicaciones uruguayas indizadas en la base Scopus en 2016.

Para ejemplificar el objetivo estratégico 3, que promueve «el relacionamiento con la sociedad y sus organizaciones», y «actividades de extensión en todos los niveles», Markarian mencionó los 279 convenios firmados durante 2016, de los cuales 74 fueron internacionales. Entre los nacionales, cerca del 60 % fue con instituciones públicas, y más del 23 % corresponde a proyectos de la Agencia Nacional de Investigación e Innovación (ANII) que «terminan entrando en la Udelar por vía de un convenio». En alusión al objetivo 4, que promueve «procesos de mejora en la gestión», el rector recordó una vez más que la institución ejecuta anualmente el 99,98 % del crédito presupuestal asignado en Rentas Generales. Respecto del objetivo 5, que plantea «programas de bienestar universitario», la refuncionalización «de la infraestructura disponible y el desarrollo de nuevas obras», dijo que existe una fuerte complementación con el Fondo de Solidaridad con la meta de cubrir conjuntamente los dos quintiles de la población estudiantil con menores ingresos. También recordó que el Fondo otorga actualmente más de ocho mil becas y que en 2016 la Udelar concedió 3.981 becas para estudiantes en apoyo económico, alojamiento, alimentación y pasajes al interior. En términos de obras citó algunas recientemente inauguradas como los edificios del ISEF en Malvín y el de la FIC, y el que se construye para la salud detrás del Hospital de Clínicas, «que dará aire a un área que estuvo particularmente restringida».

El hospital universitario forma parte del objetivo 6 de la Udelar, y si bien todos aguardaban la presentación de su directora, Graciela Ubach, nadie dejó de hacer referencias respecto a su importancia y a la necesidad de refuncionalizar su área crítica. Esta abarca el servicio de emergencia, las salas de CTI y cirugía, y la atención cardiovascular, y requiere de 11 millones de dólares anuales durante cuatro años, explicó el rector. «En los últimos años se avanzó en una propuesta arquitectónica más elaborada». Finalmente Markarian se refirió al objetivo 7, que refiere a la construcción de «un auténtico sistema de enseñanza terciaria pública». Si bien reconoció que hay lentitud en los procesos de coordinación, elogió la complementación locativa en el interior: en Rivera con ANEP, y en Tacuarembó y Treinta y Tres con el INIA.

Vea presentación general

«Educación pública, autónoma y cogobernada»

El que vino desde más lejos y sin embargo llegó primero a la Sala Maggiolo fue el presidente de la Asociación de Docentes (ADUR), Rodney Colina, que dirige el laboratorio de Virología Molecular en Salto y para quien «hay mucho para mejorar». Colina destacó la «masa crítica de jóvenes en formación que necesitan ser atendidos a través de becas de grado y posgrado, pero también insertarse en el sistema nacional de investigación a través de la creación de nuevos cargos en la Udelar o de la generación de nuevos fondos para Dedicación Total, extensiones horarias y oportunidades de ascenso». Por su parte, Mateo Cattivelli declaró que la FEUU «respalda totalmente el pedido que hace la Universidad»; consideró que actualmente se plantea una «disputa de modelos» en relación con la enseñanza, y que la FEUU entiende que es preciso «apostar fuertemente a la educación pública, autónoma y cogobernada».

Sobre esa base la FEUU marca prioridades presupuestales: atender el crecimiento de la matrícula, el acceso a becas —tanto en su monto como en la cobertura—, las necesidades del HC, rechazando el mecanismo de participación público-privada, las necesidades salariales de funcionarios docentes y no docentes, y extender la gratuidad a todas las propuestas de enseñanza en la Udelar.

Los funcionarios no docentes también rebatieron el camino de la participación público-privada. «Rechazamos los condicionamientos, presiones y reclamamos el presupuesto necesario para llevar adelante en los próximos años las obras que permitan tener el Hospital de Clínicas que el país reclama, necesita y merece», dijo el secretario general de AFFUR, Daniel Olivera. El dirigente también reclamó porque «el sistema de negociación colectiva que consagra la Ley 18508 no es respetado por el gobierno», y anunció para el 15 de junio a las 18 horas una marcha de la explanada de la Universidad a la Torre Ejecutiva, y un paro de 24 horas de la educación pública y privada el 21 de junio.

El representante del colectivo de egresados, José Oliver, advirtió sobre la persistencia de «una tendencia a considerar la educación pública, y en particular la superior, como una mercancía transable, capitalizada individualmente en beneficio propio, por la cual se debería pagar amortizaciones durante toda la vida». Según Oliver, «los recursos para becas y las obras de infraestructura debieran obtenerse íntegramente dentro del presupuesto asignado a la Universidad y por tanto, en caso de cumplirse esa condición, resultaría innecesario mantener un sistema de financiamiento extrapresupuestal inequitativo y burocráticamente costoso, que vulnera el principio de gratuidad». En coincidencia con una reciente declaración de la Asamblea General del Claustro, «creemos necesario tender a la conformación de un Sistema Nacional de Becas que favorezca el acceso y la permanencia en la Educación Pública», indicó.

«Una gran responsabilidad»

La directora del Hospital de Clínicas se declaró emocionada por los aportes que realizaron autoridades y representantes de los colectivos de la Udelar y dijo que le imponían «una gran responsabilidad». Señaló que más del 76 % del presupuesto que se asigna al HC debe destinarse a sueldos, 21 % a gastos y apenas 3 % a inversiones, cuando para mantener un edificio de esa complejidad se estima que debería «superar el 8 %».

Ubach presentó cifras que retratan los aportes del HC a la asistencia de la población, en relación con los también hospitales públicos Maciel y Pasteur. El Clínicas concentra 40 % de las emergencias, 39 % de los cuidados moderados y 42 % de las consultas en policlínica. El 36 % de la actividad quirúrgica se realiza en el HC, pero el 40 % de esas cirugías son de alta complejidad, destacó. En el hospital se forman cada año ocho mil estudiantes de grado y posgrado, y también se realiza investigación, agregó.

Repasó las solicitudes presupuestales que viene realizando el hospital en los últimos años, con muy baja satisfacción: de 469 millones de pesos solicitados en 2016, solo se otorgaron 105, es decir, el 22 %, mientras que en 2017 se otorgó el 46 % de lo requerido. Ubach aclaró que el pedido se realiza con base en una cuidadosa planificación, que los fondos son «absolutamente necesarios», y que la no satisfacción constituye «una deuda».

En 2016 la Udelar solicitó 11 millones de dólares para iniciar las obras del proyecto de refuncionalización aprobado en marzo de ese año. En total podría costar 120 millones de dólares, pero estos 11 millones harían posible empezar cuanto antes el área crítica del hospital, un sector planificado en las plantas inferiores del ala oeste. El Poder Ejecutivo no asignó fondo alguno para estas obras, explicó Ubach, y la Universidad reiterará este año el mismo pedido.

El área crítica ocupará menos de un cuarto del edificio del HC, pero debido a su complejidad la ejecución de las obras resulta más cara. Ubach destacó que la refuncionalización no solamente implica adecuar el edificio, sino que es necesaria para una «atención digna» de los pacientes, para lograr condiciones de trabajo apropiadas, para actualizar los espacios en función de nuevas formas de asistencia, diagnóstico y tratamiento, y así mejorar la sinergia y optimización de recursos.

Vea presentación del Hospital de Clínicas


*Noticia tomada de http://universidad.edu.uy

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