El prorrector de Extensión y Relaciones con el Medio, Hugo Rodríguez brindó una entrevista al Portal de la Universidad, donde repasó algunos conceptos clave de su visión sobre la extensión en la Universidad, además de explicar cómo se medirá la calidad académica y el impacto de las actividades.

Consultado sobre la existencia de dos paradigmas en torno a la concepción de la extensión universitaria, Rodríguez respondió que en realidad hay más. «Personalmente, si hablara de dos visiones lo haría en el sentido de que hay una visión -sea cual sea su contenido- que se considera a sí misma única y excluyente, a modo casi de un credo religioso, y hay otra visión que apuesta a la libertad de cátedra y al pluralismo, y que no le tiene miedo al pensamiento ni a la diversidad. En ese sentido hay dos concepciones, pero no en el sentido de que haya dos maneras de entender la extensión, ya que creo que hay muchísimas maneras de entenderla». En ese sentido sostuvo que apuesta «a la universalización de la extensión, a que la extensión no sea algo que hace un grupo de personas elegidas, con una sensibilidad particular, o que sienten un llamado especial por lo político o por lo social, lo que transformaría a ese grupo en un gueto, diferente del grueso de los universitarios. Es una obligación general, una dimensión de la docencia, y de la actividad universitaria de los estudiantes, al igual que la enseñanza y que la investigación. Es en ese sentido que yo he cuestionado la centralización que ha tenido la Comisión Sectorial».
El documento Orientaciones estratégicas de la Udelar para la Extensión Universitaria y Relaciones con el Medio (2015-2018) señala que se buscará establecer «estándares de calidad, por su nivel académico y su impacto en el medio.» En ese sentido el jerarca remarcó que «la intención política es evaluar; no puede haber ninguna actividad universitaria financiada con dinero público que no se someta a evaluación. La evaluación puede ser interna o externa a la Universidad, podrá evaluarse con diversas metodologías, eso lo resolverá nuestra sectorial y posteriormente el Consejo Directivo Central. La autopercepción de lo importante que es el trabajo que cada uno hace no es una razón que permita continuar con una actividad indefinidamente». Además se piensa en implementar una «evaluación ética», que determine si «realmente las acciones que se realizan en contextos vulnerables tienen algún beneficio para las personas, o si los únicos beneficiarios son los universitarios».
En relación al presupuesto para el servicio en los próximos 5 años, Rodríguez recordó que quiere «más y mejor extensión, y eso supone que también quiero más presupuesto para la CSEAM, y también supone que no quiero que se ejecute igual, que no quiero que se ejecute priorizando la centralización, sino de una manera mucho más descentralizada»
El organismo presentó el 27 de abril un documento que se está discutiendo en la Udelar en el que aparece el eje de los Derechos Humanos como el paradigma sobre el cual debería hacerse la actividad de extensión. «Pensamos que esta concepción es más adecuada, más aggiornada a nuestra época, y seguramente con un compromiso político más radical que cualquier otra concepción que se haya ensayado hasta ahora».

*Tomada del portal de la Universidad

En la revista enDiálogo número 17, se hace un repaso de los últimos años de trabajo, y de algunas lineas en particular. Acceda aquí.

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