Al pronunciarse negativamente los tres consejeros estudiantiles sobre la propuesta de asistentes académicos realizada por el decano en la sesión del Consejo de la FHCE de 4 de marzo pasado, al no lograrse un acuerdo con la delegación estudiantil en la comisión de consejeros de los tres órdenes designada en la sesión del miércoles 18 de marzo pasado, al recaer la atención de los innumerables asuntos de la facultad que se tramitan desde el decanato en dos funcionarios administrativos —Patricio Vera y Giovanna Deluca— y en el mismo decano, se resentirán los servicios que habitualmente se brindan desde esta oficina a la comunidad universitaria: 
 
  • Existirán limitaciones en la atención al público, tanto en la realización de entrevistas, respuesta a consultas y búsqueda de soluciones para problemáticas puntuales.
  • En el área de Investigación no será posible realizar la atención a consultas por programas de CSIC, la tramitación de avales y solicitudes que requieren la intervención del ayudante CSIC, así como la difusión de convocatorias y la recepción de informes de actividades realizadas. No será posible prestar asesoramiento a los estudiantes en los proyectos de iniciación a la investigación ni en la tramitación formal de los mismos.
  • En el área de Enseñanza se canalizarán la mayor parte de los requerimientos y tramitaciones relativas a llamados de la Comisión Sectorial de Enseñanza a través de la UAE y sus horarios de atención. Se destaca que en el llamado de la CSE que vence en la semana posterior a la Semana de Turismo se encuentra el que permitirá fortalecer la oferta de duplicación de cursos de la facultad. 
 
Ante cualquier dificultad locativa se insta a comunicarse directamente con el Departamento de Secretaría de la FHCE o a través del Intendente. Las problemáticas relacionadas con el uso de salones deberán tramitarse únicamente a través de Bedelía de Facultad y sus horarios de atención al público.
 
Se deberá tener presente que existirá una demora en la emisión de avales para movilidad docente y estudiantil.
 
Se resentirá el funcionamiento de la Comisión de Reglamentos de los Nuevos Planes de Estudio de Grado.
 
No será posible promover la organización de eventos académicos, particularmente en los aspectos operativos, tanto docentes como estudiantiles en curso.
 
Existirán dificultades para la tramitación de nuevos convenios y concreción de la firma de originales de los que se encuentran en curso.
 
• El decano mantendrá personalmente los requerimientos de la representación institucional de la Facultad y del Área, ante el CDC, Consejo Delegado Académico, Mesa del Área Social y Artística, Comisión Mixta ANEP-Udelar, así como en reuniones oficiales con contrapartes ya fijadas.
 
Álvaro Rico,
decano FHCE, Udelar
26/3/2015
 
A continuación se transcriben dos notas de prensa vinculadas con la situación de nuestra institución.

 

Tire y afloje

Negociación trunca entre decano y gremio de estudiantes de Humanidades pone a la facultad en una «grave situación institucional»

En las últimas semanas, muchas fueron las declaraciones y comunicados que circularon en la Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación (FHCE) de la Universidad de la República (Udelar). Todos tratan sobre la situación política que vive el servicio, que en su Consejo no puede votar la designación de los asistentes académicos del decano Álvaro Rico, porque los estudiantes se niegan a acompañar su propuesta. Los asistentes académicos son cargos de confianza política de los decanos y se encargan de tareas de gestión académica, y para ser designados necesitan de los votos de al menos un integrante de cada orden del cogobierno universitario.

Según explicó Rico a la diaria, la negativa de los estudiantes a votar estos cargos al comienzo de su primera gestión llevó a que tuvieran que ser designados bajo la modalidad de «colaboradores del decanato», situación que fue observada por el Tribunal de Cuentas. Ante esta observación, al ser reelecto a fines de 2014, Rico volvió a intentar nombrar a sus asistentes académicos en el Consejo de la Facultad, iniciativa que hasta el momento naufragó. Al cierre de esta edición, dicho organismo volvía a discutir el tema, luego de que el martes la Federación de Estudiantes Universitarios del Uruguay (FEUU) repartiera en el Consejo Directivo Central de la Udelar una declaración de respaldo al Centro de Estudiantes de Humaniades y Ciencias de la Educación (CEHCE).

Rico dijo que se vio sorprendido de que el tema llegara al ámbito central de la Udelar cuando todavía no fue saldado a la interna de la FHCE, y además señaló que parte de la declaración tenía afirmaciones «infundadas». La declaración de la FEUU fue votada por unanimidad en su Consejo Federal del lunes, y partió de la hipótesis de que «en argumentaciones vertidas en sala» del Consejo de Facultad, Rico propuso modificar la forma de designación de asistentes académicos. Rico dijo a la diaria que nunca hizo una propuesta concreta y que la ordenanza que regula a los asistentes académicos actualmente está a revisión de la Udelar por otro asunto, y que cambiar la forma de designación podría ser «una posibilidad».

Al respecto, agregó que la intención de la actual forma de designación de estos cargos es la de no generar abusos de poder y obligar a generar acuerdos, pero advirtió que utilizada como lo hacen los estudiantes, «puede convertirse en una herramienta para que las minorías bloqueen la gestión». Rico agregó que la única propuesta que escuchó del CEHCE para destrabar la situación fue la de «revisar» los planes de estudio de la facultad recientemente aprobados y a los que el gremio se opuso (ver http://ladiaria.com.uy/articulo/2014/3/cambio-de-planes/).

Además de rechazar «cualquier modificación que excluya a cualquiera de los órdenes en la designación de asistentes académicos», la FEUU «rechaza» el accionar de Rico por «difamar» y «cuestionar» a los consejeros del CEHCE.

Guerra de declaraciones

El primer comunicado fue publicado por el decanato de la FHCE el 26 de marzo. Hablaba de una «grave situación institucional»y responsabilizaba a la delegación estudiantil en el Consejo de que todo el trabajo de gestión del decanato estuviera recayendo en dos funcionarios administrativos, lo que «resentiría» los servicios. Por ejemplo, se anunció la limitación de la atención al público y la imposibilidad de tramitar avales para proyectos de investigación.

A los pocos días, el CEHCE emitió una declaración en la que acusa a Rico de «confrontar» al orden estudiantil y de «desoírlo» y «agraviarlo». Señalan que Rico les ofreció cargos de asistentes académicos para «comprarlos», algo que es negado por el decano, que asegura que únicamente les dijo que podían «proponer» nombres.

Los profesores de Humanidades nucleados en la Asociación de Docentes de la Udelar, además de respaldar el accionar de Rico y los consejeros docentes, cuestionaron el de los estudiantes, a quienes acusan de «bloquear» decisiones tomadas por los órganos del servicio.

(La Diaria, 9/4/2015)

La Facultad de Humanidades en medio de una «grave situación institucional» por enfrentamiento entre el decano y estudiantes

«Bloqueo», «escalada», «implosión» y «hostilidad» son algunos de los términos que usó Álvaro Rico, decano de la Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación, para definir el accionar de los estudiantes de esa institución pública, con quienes mantiene desde 2010 una áspera relación que alcanzó su punto más duro en las últimas semanas. Rico, en el inicio de su segundo mandato hasta 2018, aún no pudo designar asistentes académicos porque el orden estudiantil en el Consejo de la facultad se opone a votar a sus candidatos.

«Luego de solicitárseme el currículum de los que proponía, vino la negativa, por considerar que la política del decanato en este nuevo período debía revisarse y rectificarse, incluyendo en eso la aprobación de los planes de estudio que hemos procesado durante varios años y otras condiciones que hacen imposible ninguna negociación, salvo que a uno lo obliguen a acordar a cambiar de nombre o cambiar de sexo a los efectos de lograr ese acuerdo», explicó Rico el martes 7 durante el Consejo Directivo Central (CDC) de la Universidad de la República (Udelar).

Hasta ese momento el tema había sido interno de la Facultad, pero en la sesión del CDC la Federación de Estudiantes Universitarios del Uruguay (FEUU) leyó una declaración tomada por unanimidad donde rechaza el actuar del decano, «que implica la difamación y el cuestionamiento a los consejeros estudiantiles democráticamente electos», así como «cualquier modificación que excluya a cualquiera de los órdenes en la designación de asistentes académicos». La declaración sorprendió a Rico, que quería mantener el problema en la órbita interna.

«Por cierto decoro personal y respeto al cuerpo no hemos querido traer al CDC esta o anteriores situaciones. Sin embargo, en una actitud de escalada se plantea esta declaración, se pide la palabra y se hacen comentarios acerca de la misma. Por lo cual no vale el decoro y no vale mantener el respeto ante el cuerpo sino, por el contrario, involucrar al CDC, porque en el actual contexto político universitario nadie está libre de que esta situación se repita en función de intereses particulares, ya sean estos de órdenes, de agrupaciones o  de grupos políticos», afirmó en su intervención.

Luego advirtió sobre la «grave situación institucional» de la Facultad, donde hace cuarenta días él atiende los asuntos centrales «absolutamente solo», lo cual determina que los servicios que se prestan desde el decanato (tramitación de convenios, presentaciones a los llamados centrales, tiempos de entrevistas) estén «demorados, postergados y en algunos casos mal resueltos, en función de esta situación de bloqueo institucional».

Inventar y transformar

El asistente académico es un cargo creado por la Udelar para brindar funciones de apoyo y coordinación a los decanos. La ordenanza establece que para designarlo se requiere en cada consejo de facultad mayoría absoluta, debiendo incluir al menos un voto de [cada uno de ] los tres órdenes: docentes, egresados y estudiantes.

Sin embargo, desde 2010 la Facultad de Humanidades no alcanza las mayorías requeridas por falta de apoyo en los tres consejeros estudiantiles. Ese año, Rico asumió su primer decanato y quedó enfrentado a la agrupación Íbero Gutiérrez, que controlaba el Centro de Estudiantes de Humanidades, vinculada al Partido Comunista Revolucionario y de ideología «maoísta».

Ante la imposibilidad de llegar a un acuerdo, Rico propuso crear la figura del colaborador académico, símil al asistente académico. Así funcionó la facultad durante cuatro años, pero en 2014 un consejero de egresados y los tres consejeros estudiantiles denunciaron la figura ante el Tribunal de Cuentas y solicitaron su intervención contable por considerar que se estaba «eludiendo normativa expresa de la Universidad».

El pedido llevó a Rico a buscar este año designar a los asistentes académicos de forma tradicional, aunque otra vez se vio sin la mayoría necesaria por la negativa de los consejeros estudiantiles. Ahora no se trata de los «maoístas» sino de la Agrupación 21 de Junio, que tiene una alianza estratégica dentro de la FEUU con el Frente de Participación Susana Pintos, clave para la elección de Roberto Markarian como rector de la Universidad al no acatar un plebiscito de la Federación que ordenaba votar a Rico.

El martes 14 se desarrolló una asamblea general de estudiantes en Humanidades, que aprobó una plataforma de condiciones para dar el voto a los asistentes académicos: duplicar horarios para poder cursar todas las materias, eliminar la caducidad de los cursos, implementar la opción docencia en todas las carreras, reincorporar la Tecnicatura en Museología y crear una política de becas para el acceso a las fotocopias.

Mientras, desde el decanato y desde la Asociación de Docentes de la Universidad de la República (ADUR) buscan salidas jurídica e institucionalmente aceptadas al problema. Para Rico, la acusación de la FEUU de que pretende modificar la ordenanza sobre asistentes académicos para excluir al orden estudiantil «es inventar y transformar» para «seguir tomando posiciones y no poder volver» a un clima de negociación.

«Nosotros tenemos un nivel de hostilidad de ciertos sectores estudiantiles  en la figura del decano, de todos los males, insuficiencias y problemas que en la Facultad transcurren», insistió el jerarca en la sesión del CDC, donde advirtió a otros decanos sobre la posibilidad de vivir una situación similar Ante el crecimiento de estas agrupaciones estudiantiles dentro de la FEUU.

«Lo que es un mecanismo garantista y de defensa de las minorías y que es un resguardo ante la arbitrariedad del jerarca, en un contexto de gran hostilidad se transforma en un instrumento donde las minorías gobiernan o bloquean de tal manera a la institución que la institución implosiona, porque no se puede gobernar, no se puede conducir diariamente. Y repito que nadie está libre de que le suceda».

(Búsqueda, 16/4/2015)

DMC Firewall is a Joomla Security extension!